En la actualidad todos hemos escuchado acerca de la transformación digital, pero ¿realmente es algo a lo que debamos de adaptarnos?… y la respuesta es SI. La verdad es que esto dejó de ser una opción hace algún tiempo, para dar paso a convertirse en una estrategia de supervivencia en el mundo empresarial.

Sin darnos cuenta esto ya ha afectado incluso hasta a las más grandes empresas, las que veíamos altamente posicionadas. Sin embargo, tal vez fue su exceso de confianza lo que no las hizo contemplar el cambiar.

Blockbuster vs Netflix

Tal es el ejemplo de Blockbuster, una reconocida cadena de renta de películas VHS. Que en el año 2000 fue visitada por el entonces desconocido Reed Hastings, fundador de Netflix. Esto con el fin de proponerle una nueva forma de trabajar, enfocada a un alquiler sin necesidad de tiendas físicas.

John Antioco CEO de Blockbuster rechazó esta oferta, pensando en que él ya había logrado un modelo de negocio que le funcionaba bastante bien. Sin embargo 10 años después la cadena se declaró en bancarrota.

Lo cierto es que Reed Hastings tenía una visión más dirigida hacia lo que el mercado se estaba convirtiendo. Gracias al auge del internet y DVD’s, Netflix obtuvo mayor reconocimiento al ofrecer mejores beneficios a sus consumidores.

Empresas en la era digital

Lo mismo está pasando con Uber, Amazon, Apple y Airbnb, quienes han impactado el mercado con nuevas propuestas enfocadas a las necesidades de los clientes, utilizando a su vez las tecnologías actuales.

Esto quiere decir que no son las mismas empresas quienes amenazan a los antiguos reyes del mercado, si no su propia falta de no evolucionar y centrarse en el consumidor.

¿Qué aprendimos de estos ejemplos?

Que un modelo de trabajo funcional va a dejar de serlo si se ignoran las peticiones de los clientes y las oportunidades de evolucionar junto con ellos.

Adaptarse y unirse a la transformación digital, permite seguir logrando los objetivos empresariales usando nuevas y mejores herramientas. Si bien optimizan recursos internamente, son las nuevas experiencias ofrecidas al consumidor lo que los mantiene leales a ellas. Siendo así un juego de dos, donde para ganar, hay que saber que ofrecer.